Doscientos kilobytes es un límite generoso para una foto. Se ve nítida a 1400 px en cualquier pantalla y es lo bastante pequeña para enviar muchas de golpe por WhatsApp como documento o adjuntarlas a un correo sin pensarlo. La herramienta deja la calidad justo por debajo del límite, así conservas el máximo detalle que el tope permite.
A 200 KB puedes esperar entre 1300 y 1500 px en el lado largo. El número exacto depende de cuánto detalle fino tenga la imagen: los cielos y las paredes lisas comprimen bien; la vegetación y las telas, no. Un documento escaneado, con mucho blanco, suele caber a resolución completa.
Es un tope frecuente para la foto de producto en marketplaces, las imágenes de un blog o una tienda propia, las publicaciones de LinkedIn y los adjuntos de formularios que aceptan documentos escaneados (certificados, comprobantes, identificaciones).
Consejo: si el resultado ya pesa menos de 200 KB a resolución completa, la herramienta no toca los píxeles y solo vuelve a codificar.